CARRETERA VICTORIA–MANTE, DESTROZADA: BACHES Y PAVIMENTO COLAPSADO PONEN EN RIESGO A AUTOMOVILISTAS
Llera, Tamaulipas.- Transitar por la carretera federal 85 Victoria–Mante se ha convertido en un verdadero riesgo para los automovilistas. En el tramo previo al poblado El Encino, municipio de Llera, la carpeta asfáltica presenta un severo deterioro, con enormes baches, pavimento resquebrajado y zonas donde prácticamente ha desaparecido.
Conductores denuncian que los trabajos de bacheo realizados hasta ahora resultan insuficientes, pues únicamente se cubren algunos de los daños más visibles y, a los pocos días, el material vuelve a desprenderse o aparecen nuevos hoyos.
La situación se agrava durante la noche, cuando los baches son difíciles de detectar y representan un peligro para quienes circulan por esta importante vía. Automovilistas reportan ponchaduras, daños en rines y salidas de camino, además del riesgo permanente de accidentes.
En algunos puntos, el deterioro es tal que la carpeta asfáltica prácticamente desapareció y quedó expuesta la base del camino. Ante este panorama, usuarios consideran que los “parches” ya no son suficientes y demandan una rehabilitación integral de la carretera.
La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) inició trabajos de rehabilitación en la Victoria–Mante dentro de las acciones de conservación carretera; sin embargo, las labores todavía se concentran en sectores cercanos a Ciudad Victoria, mientras que la zona de El Encino continúa severamente dañada.
El secretario de Obras Públicas de Tamaulipas, Pedro Cepeda Anaya, ha informado que durante este año se contempla una inversión superior a los 2 mil millones de pesos para infraestructura carretera en el estado, adicional a los recursos destinados por la Federación a la conservación de la red federal libre de peaje.
El deterioro de esta carretera también ha sido advertido en otros sectores. A la altura del poblado 601, en Gómez Farías, anteriormente se reportaron daños severos y hundimientos del pavimento.
Mientras las obras avanzan, quienes diariamente recorren la Victoria–Mante exigen acelerar la rehabilitación de los tramos más peligrosos antes de que las malas condiciones de la carretera sigan cobrando consecuencias.


