Clima Intenso en Noreste de EE. UU.: Reportan fuertes lluvias y vientos invernales
Una tormenta invernal intensa azotó el noreste de Estados Unidos por segunda vez en una semana. Las fuertes lluvias y vientos provocaron advertencias de inundaciones, cortes de electricidad, cancelaciones de vuelos y cierres de escuelas, dejando a la región sumida en un estado de alerta y precaución.
El Servicio Meteorológico Nacional emitió pronósticos alarmantes recientemente, anticipando acumulaciones de hasta 13 centímetros (5 pulgadas) de lluvia en algunas áreas del noroeste del país americano.
Los estragos de la tormenta se manifestaron con más de 245,000 cortes de energía, desde Pensilvania hasta Nueva York y Nueva Inglaterra, con informes abundantes de árboles caídos sobre cables eléctricos. Además, se previeron ráfagas de viento extremas de hasta 97 kilómetros por hora (60 millas por hora) a lo largo de la costa sureste de Nueva Inglaterra, según las últimas actualizaciones del Servicio Meteorológico.
La industria del transporte también se vio gravemente afectada, con alrededor de 50 vuelos cancelados y cerca de 90 experimentando retrasos en los aeropuertos del área de Nueva York. Los sistemas de trenes de cercanías informaron de demoras, afectando aún más la movilidad de la población. Numerosos distritos escolares optaron por cancelar o retrasar las clases debido a las condiciones climáticas adversas.
En la ciudad de Nueva York, los vientos furiosos llevaron al cierre temporal del Puente Verrazzano, que luego reabrió sus puertas el lunes por la mañana, aunque con restricciones de tránsito para camiones con remolque y otros vehículos pesados.
Peligros en las calles
Derivado de la intensidad de la tormenta, la policía de Guilford, Connecticut, informó que un árbol cayó sobre una patrulla policial, pero afortunadamente el agente que se encontraba en el vehículo no sufrió heridas.
Este episodio subraya la peligrosidad de las condiciones climáticas extremas que han afectado a la costa este, ya que la tormenta arrasó la región sur el sábado por la noche y el domingo, batiendo récords de precipitaciones y generando situaciones de rescate acuático.

