Sostuvo que la contaminación de los cuerpos naturales de agua es una problemática que se presenta debido a que los desechos domésticos e industriales se vierten en los ecosistemas acuáticos sin tratamiento previo, por lo que constituyen una fuente constante de deterioro del medioambiente.
Por ello, añadió, en la evaluación microbiológica de la calidad del agua, sistemáticamente se realizan pruebas de laboratorio que permiten estimar la magnitud de la contaminación.
Explicó que, para el análisis microbiológico de estas muestras, la norma 042 marca el análisis de coliformes fecales. “Estas bacterias las encontramos en las heces fecales. Todos los mamíferos de sangre caliente tenemos bacterias dentro de nosotros; el detalle es que muchas descargas, tanto de animales como de humanos, terminan en el agua de mantos acuíferos, como los ríos”.
Comentó que el análisis microbiológico se realiza mediante técnicas de crecimiento bacteriano, ensayando principalmente con las bacterias Escherichia coli y Klebsiella pneumoniae, las cuales se siembran y contrastan con muestras reales de diferentes desechos en cargas de agua.
Subrayó que los resultados de cada estudio ayudan a darle un tratamiento al agua, ya sea por cloración, osmosis inversa, filtración o rayos ultravioleta. “Estas técnicas tienen que ser validadas, se tienen que hacer por repeticiones, con controles”.
Los resultados de estas investigaciones —expuso finalmente el investigador de la UAT— les han permitido generar una tesis de licenciatura y participar en diferentes congresos académicos nacionales; además, de vincularse y colaborar con la empresa ECOTECH, que es la única avalada para certificar los procesos de los organismos operadores de agua en Tamaulipas, con la que han estado impartiendo diferentes cursos para poner en práctica la norma establecida. 

